Noelia Tesedo
Datos personales

Edad: 37 años
Presentada por: O-Spain turismo y deporte SL
Empresa: O-Spain turismo y deporte SL
Posición: Responsable de Leisure Groups & FIT Coordinator Spain
Formación
Estudios realizados y títulos obtenidos
Diplomatura en Turismo.
Formación continua modalidad online tutorizada:
- Dirección Comercial y Marketing. Selección y Formación de Equipos (75 h). Femxa Formación, julio-septiembre 2026.
- Gestión de Incidencias del Viajero. Fidelización del Cliente (30 h). Instituto Canario de Psicología y Educación, mayo-junio 2026.
- Técnicas de Fidelización del Viajero: Marketing y Transformación Digital (30 h). Instituto Canario de Psicología y Educación, marzo-abril 2026.
Turismo sostenible (Travelife):
- Tour Operators and Sustainability, diciembre 2024.
- Sustainability Management, octubre 2024.
Prevención de Riesgos Laborales (Vitaly, 2025-2026): seis módulos (12 h), entre ellos Coordinación de Actividades Empresariales e Investigación de Incidentes y Accidentes.
Idiomas:
Español, inglés, portugués
Méritos
El mérito del que me siento más orgullosa es haber abierto desde cero la oficina de Osiris Travel and Events en España, con sede en Madrid. Osiris es una DMC con 25 años de trayectoria, pero aquí empezamos sin equipo, sin cartera de clientes y sin red de proveedores. En tres años hemos construido una oficina de seis personas que diseña y opera programas a medida para viajeros de todo el mundo en España, Portugal y Marruecos.
En este tiempo he podido:
- Crear producto propio que muestra el Madrid y la España más auténticos: mercados de barrio, talleres artesanos, enoturismo en bodegas cercanas a la ciudad o experiencias en fincas históricas, además de programas temáticos como el Camino de Santiago.
- Abrir nuevos mercados para el destino, con especial foco en el Sudeste Asiático y Filipinas, colaborando con Turespaña y participando en encuentros del sector, y reactivar el mercado latinoamericano.
- Impulsar webinars formativos para agencias internacionales, para que vendan nuestro destino con conocimiento y criterio.
- Ampliar y profesionalizar nuestra red de proveedores locales (restaurantes, guías, transporte y experiencias) para elevar la calidad del servicio.
- Coordinar eventos y congresos para grupos internacionales e institucionales.
- Liderar y formar a mi equipo, incorporando nuevos perfiles comerciales.
- Impulsar el compromiso social y sostenible de la oficina: me he formado con Travelife en turismo sostenible y organizo nuestro voluntariado corporativo en el Banco de Alimentos de Madrid.
Defensa de candidatura
Madrid es mi casa. Es la ciudad en la que he crecido, en la que vivo y que he tenido la suerte de descubrir desde dentro. Conozco sus calles, sus barrios, sus mercados, sus tradiciones y, sobre todo, esa facilidad que tenemos los madrileños para hacer sentir bienvenido a quien llega de cualquier parte del mundo.
Por eso, trabajar en turismo en Madrid es para mí mucho más que una profesión. Es poder compartir con otras personas una ciudad que siento como propia y conseguir que, durante unos días, también la sientan un poco suya. Desde mi puesto como coordinadora de la oficina de OSIRIS en España, me encargo de diseñar, coordinar y acompañar a viajeros internacionales durante su estancia. Me gusta implicarme en todo el proceso, desde que empezamos a preparar el viaje hasta que los visitantes regresan a casa. Para mí, tan importante es organizar bien una visita como saber qué impresión se llevan de Madrid.
Siempre digo que no quiero que nuestros visitantes se limiten a conocer Madrid; quiero que la vivan. Cada grupo es diferente y tiene sus propios intereses. Por eso, cuando preparo un programa, intento ponerme en el lugar de quien viene: qué le gustaría descubrir, qué puede sorprenderle y qué experiencias pueden hacer que su viaje sea especial. No se trata solo de elegir buenos hoteles, restaurantes o actividades, sino de encontrar aquellos lugares y personas que puedan enseñarles algo de nuestra ciudad. Cuando acompaño personalmente a los grupos, disfruto especialmente de esos pequeños momentos que no siempre están previstos en un itinerario: recomendar un restaurante al que iría un madrileño, enseñarles un rincón que quizá no encontrarían por su cuenta, explicarles alguna de nuestras costumbres o animarles a probar algo nuevo.
Recuerdo especialmente a un grupo de grandes aficionados a la serie La Casa de Papel. Tenían clarísimo que querían conocer la Casa de la Moneda y Timbre que aparece en televisión. Cuando descubrimos que la fachada que buscaban no correspondía al edificio que tenían en mente, sino al CSIC, decidimos convertir aquella pequeña confusión en una aventura. Fuimos recorriendo diferentes localizaciones de la serie: desde la Real Casa de la Moneda hasta el CSIC, la Universidad Politécnica de Madrid, el almacén del Profesor en la calle Miguel Yuste y, por supuesto, el Banco de España. Lo que inicialmente iba a ser una visita a un único lugar terminó convirtiéndose en un recorrido por la ciudad siguiendo una de sus historias favoritas. Recuerdo sus caras de ilusión al reconocer cada escenario.
También guardo un recuerdo muy especial de un pequeño grupo de viajeros filipinos con quienes descubrimos el Madrid más castizo durante las fiestas de San Isidro. Quisimos que vivieran la fiesta desde dentro, acercándoles a tradiciones tan nuestras como los entresijos y las gallinejas, el chotis o el mundo de los toros. Fue una forma de enseñarles una parte de Madrid que probablemente no habrían conocido en una visita convencional y de compartir con ellos nuestras costumbres, nuestra gastronomía y nuestra manera de celebrar.
Son precisamente esos momentos los que más disfruto de mi trabajo: cuando ves que un viajero se implica, se sorprende, se ríe y termina sintiendo que ha descubierto algo que va más allá de lo que esperaba encontrar.
Una de las cosas que más me motiva es buscar propuestas diferentes, que permitan descubrir Madrid más allá de los lugares habituales. Un ejemplo es la degustación de tomates que hemos organizado en el Mercado de la Cebada, en pleno barrio de La Latina. Puede parecer una actividad sencilla, pero para mí representa muy bien lo que quiero transmitir: llevar a los visitantes a un mercado de barrio, acercarles a sus comerciantes, enseñarles nuestros productos y compartir con ellos una parte de la vida cotidiana de Madrid.
Son este tipo de experiencias las que me gustaría que recordasen al volver a casa. No solo los monumentos o las fotografías, sino también las personas que conocieron, los sabores que probaron y esos pequeños momentos que hacen que un viaje sea diferente. Además, son una manera de dar visibilidad a comercios, productores y profesionales locales, contribuyendo a que el turismo beneficie también a quienes forman parte de la vida de nuestra ciudad.
Mi trabajo por Madrid empieza incluso antes de que los viajeros lleguen. También dedico parte de mi tiempo a dar a conocer el destino en nuevos mercados internacionales, establecer relaciones con agencias y abrir oportunidades para atraer visitantes de países que todavía tienen mucho por descubrir aquí.
Trabajo especialmente con mercados del Sudeste Asiático, Filipinas y Latinoamérica, colaborando con agencias internacionales y organismos de promoción turística para que Madrid tenga cada vez más presencia en sus propuestas de viaje. Creo que es importante seguir abriendo puertas y mostrar que nuestra ciudad puede ofrecer experiencias muy diferentes según los intereses y expectativas de cada viajero.
Para mí, ambas facetas van de la mano: conseguir que más personas quieran venir a Madrid y, una vez aquí, hacer todo lo posible para que disfruten de verdad de la ciudad. Creo en un turismo que acerca a las personas, que permite descubrir otras culturas y que genera oportunidades para quienes trabajan y viven en el destino. Pero, por encima de todo, creo en la importancia de recibir bien a quien nos visita. Madrid me ha visto crecer y hoy tengo la suerte de trabajar para que otras personas puedan descubrirla. Me gustaría que, cuando regresen a sus países, hablen de Madrid con el mismo cariño con el que yo hablo de ella y que tengan motivos para querer volver.
Quiero llevar Madrid al mundo, pero también quiero acercar el Madrid que conozco y disfruto a quienes vienen a descubrirlo. Porque, al final, para mí, acoger significa algo tan sencillo y tan importante como conseguir que alguien que llega de fuera se sienta bienvenido y, durante su estancia, un poquito como en casa.









